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Para aquellas personas que no han leído el Libro de Mormón en su totalidad, es necesario que tengan una breve reseña del libro – histórica y doctrinalmente. El lector se familiarizará y comprenderá mejor los términos y explicaciones en el resto de este artículo.

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La primera página del Libro de Mormón, siguiendo la página de “Abreviaturas y Designaciones que figuran en las notas al pie de las páginas y en la guía”, está el título oficial del libro. Se lee, El Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo. Y eso es. El propósito principal está contenido en su título. El Libro de Mormón es otro testamento del Salvador, Jesucristo. No es una historia o un relato de los mormones. No es un reemplazo de la Biblia; es un compañero de la Biblia. Es el registro de dos civilizaciones caídas que finalmente, escogieron no seguir a Cristo y Sus enseñanzas y por consiguiente experimentaron la destrucción.

En los 6,607 versículos del libro, 3,925 hacen referencia a Cristo, utilizando más de mil diferentes títulos de Su nombre. Los escritores del Libro de Mormón, entonces hacen referencia a alguna forma del nombre de Cristo cada 1.7 versículos (véase Black, Finding Christ through the Book of Mormon, páginas 15-16). Así es como afirma su introducción: “El Libro de Mormón es un volumen de escritura sagrada semejante a la Biblia. Es una historia de la comunicación de Dios con los antiguos habitantes de las Américas y contiene la plenitud del evangelio eterno.”

El Libro de Mormón fue escrito por muchos profetas de la antigüedad. Sus palabras, escritas en planchas de oro, fueron citadas y compendiadas por un profeta historiador llamado Mormón. El registro brinda un relato de dos grandes civilizaciones. Una llegó de Jerusalén 600 a. C y luego se separaron en dos naciones, conocidas como los nefitas y los lamanitas. La otra llegó mucho antes, cuando el Señor confundió las lenguas en la Torre de Babel. Este grupo es conocido como los jareditas. Después de miles de años, todos fueron destruidos, excepto los lamanitas, y son los principales antepasados de los indios americanos.

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El Libro de Mormón no debe estudiarse de la misma manera que se estudia un libro de texto o una novela histórica. Fue escrito, según lo que dice en la página de su título, “por el espíritu de profecía y de revelación.” Por lo tanto, se debe estudiar de la misma forma – de manera espiritual y orando, no simplemente leyéndolo como cualquier otro libro. No es como otros libros. Fue escrito con propósitos específicos. Principalmente, estos propósitos son “mostrar al resto de la casa de Israel cuán grandes cosas el Señor ha hecho por sus padres; y para que conozcan los convenios del Señor y sepan que no son ellos desechados para siempre-Y también para convencer al judío y al gentil de que Jesús es el Cristo, el Eterno Dios, que se manifiesta a sí mismo a todas las naciones” (véase la página del título).

El Libro de Mormón llegó a existir como resultado de las oraciones del muchacho José Smith, hijo. En 1820 él deseó saber cual de las muchas iglesias era verdadera. Decidió preguntarle a Dios y saber por sí mismo, después de leer Santiago 1:5, donde se lee: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”

José le preguntó a Dios, recibió una visión de Dios el Padre y de Jesucristo resucitado, el Hijo. Se le dijo que no se uniera a las iglesias existentes y que él sería un instrumento en las manos de Dios para llevar la verdad completa a la tierra, así como había estado disponible en la antigüedad (véase José Smith – Historia, 1:7-20).

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Tres años pasaron antes que se diera más comunicación celestial. Entonces, el 21 de septiembre de 1823, José Smith fue visitado por un ángel de Dios, quien se identificó como Moroni, “el último de los profetas historiadores nefitas.” Moroni, ahora un ser resucitado, le habló a José de un registro antiguo grabado en planchas de oro, depositado en un cerro no lejos de su casa. Después de cuatro años, se le permitió a José tener las planchas y el Urim y Tumin, un instrumento de origen antiguo, para traducir el registro (para saber de relatos bíblicos del Urim y Tumin, véase Éxodo 28:30; Levítico 8:8; Números 27:21; 1 Samuel 28:6). El producto final de esta traducción fue titulado el Libro de Mormón (véase José Smith – Historia 1:27-65).

Las planchas fueron mostradas a otros, incluyendo los Tres Testigos y los Ocho Testigos, cuyos testimonios se encuentran en el prefacio del Libro de Mormón. El Libro de Mormón está divido en quince libros separados y fueron tomados de cuatro juegos diferentes de planchas – las Planchas de Nefi, las Planchas de Mormón, las Planchas de Éter, y las Planchas de Bronce (véase “Una Breve Explicación acerca del Libro de Mormón” en sus páginas del prefacio).

A continuación hay una breve línea de tiempo donde se da la cronología básica de la aparición del Libro de Mormón.

21 de septiembre de 1823

Moroni apareció por primera vez a José Smith.

1824 – 1827

José Smith hizo cuatro visitas anuales al Cumorah Hill (Cerro de Cumora) para ser instruido por Moroni.

Octubre de 1825

José trabajó para Josiah Stowell , conoció y se enamoró de Emma Hale.

18 de enero de 1827

José Smith y Emma Hale se casaron.

22 de septiembre de 1827

Se le confiaron las planchas de oro a José.

Febrero de 1828

Martin Harris viajó a la ciudad de New York para mostrarle al profesor Charles Anthon los caracteres sagrados de las planchas.

Febrero – Junio de 1828

Las primeras 116 páginas del Libro de Mormón, conocidas como el Libro de Lehi, fueron traducidas. Entonces Martín Harris perdió el manuscrito. Se llegó a conocer como el “manuscrito perdido” (véase Doctrina y Convenios 3, 10).

7 de abril de 1828

José continuó la traducción con la ayuda de Oliver Cowdery como su escriba.

Septiembre de 1828

José recuperó el don de traducción después de perderlo por una temporada.

Otoño de 1828

José Smith de nuevo recibió de Moroni las planchas y el Urim y Tumin, quien se las había llevado por un corto tiempo.

1 de junio de 1829

José Smith y Oliver Cowdery se trasladaron a Fayette, New York, con el fin de completar la traducción de las planchas.

Otoño – invierno de 1829

El Libro de Mormón se imprimió en Palmyra, New York, en la Imprenta E. B. Grandin.

26 de marzo de 1829

El Libro de Mormón salió a la venta en Palmyra, New York.

El Libro de Mormón principia con la historia de un profeta llamado Lehi y su familia. El año era aproximadamente 600 a. C. El lugar era Jerusalén durante el reinado del Rey Sedequías. La familia escapó de Jerusalén antes de que fuera destruida por el imperio babilónico. Salieron sin las Planchas de Bronce, que contenían un registro de los judíos, desde la creación de la tierra hasta los escritos del profeta Jeremías. Las planchas contenían las escrituras del tiempo y se comparan al Antiguo Testamento de ahora – Génesis a Jeremías.

Los hijos de Lehi regresaron a Jerusalén para obtener las planchas y luego la familia viajó en el desierto a lo largo de la orilla del Mar Rojo. Con el tiempo ellos construyeron barcazas para atravesar las “grandes aguas” (1 Nefi 17:17), llegaron a algún lugar en lo que ahora se conoce como Sur o Centro América. Ellos sufrieron las vicisitudes comunes de la vida, incluyendo la muerte, conflictos familiares, la pérdida de su fortuna, la pérdida de su casa, y la pérdida de su país. También tuvieron visiones, sueños y enseñanzas doctrinales dadas por sus líderes.

En esta primera parte del registro de las Planchas Menores de Nefi, se enseña una doctrina principal que ayuda al lector a entender la posición de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El profeta Nefi del Libro del Mormón declaró: “Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías, para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados.” (2 Nefi 25:26).

El Libro de Mormón es otro testamento de Jesucristo. Enseña sobre la oración, del poder de las escrituras, de la necesitad de seguir a los profetas del Señor, de enseñarse uno al otro la doctrina de Cristo y cómo evitar el engaño y las enseñanzas falsas. Enseña la importancia de perseverar hasta el fin y no dejar de luchar por uno mismo y por otros. La Planchas Menores de Nefi se centran particularmente en enseñanzas espirituales, mientras que las Planchas Mayores de Nefi se refieren más a relatos históricos de las personas.

Las personas se dividieron en dos grandes grupos, conocidos como los nefitas y los lamanitas. Los lamanitas fueron marcados con una piel oscura a fin de distinguirlos de los nefitas. Los dos grupos pelearon uno contra el otro hasta que los nefitas fueron destruidos. En el Libro de Omni, muchos años antes de la extinción de la nación nefita, los nefitas encontraron otro grupo de personas conocidas como los mulekitas, quienes también escaparon de Jerusalén en el tiempo del Rey Sedequías. Siguieron a un hombre llamado Mulek, quien era uno de los hijos de Sedequías (véase 2 Reyes 19 y 25). Los nefitas y los mulekitas llegaron a ser un solo grupo.

Mormón, el autor principal del Libro de Mormón, escribió un libro corto llamado “Palabras de Mormón”, el cual es como un puente entre las Planchas Mayores de Nefi y las Planchas Menores. El libro de Mosíah sigue a las Palabras de Mormón y principian las Planchas Mayores, que están llenas de enseñanzas de Cristo y un relato que atrae al lector. Se asume que el Libro de Lehi, que fue traducido y fue el manuscrito perdido por Martin Harris, era parte de las Planchas Mayores, puede haber estado en orden cronológico justo antes de Mosíah (véase Smith, History of the Church, 1:21-23; véase también Doctrina y Convenios 3, 10).

Los libros de Alma y Helamán tratan principalmente de guerras, pero también están llenos de muchas enseñanzas doctrinales. Contienen historias de conversión, así como la caída de una nación. Muchas personas han cuestionado porqué hay tantos relatos relacionados con guerras. Preguntan, si el libro es para llevar a las personas a Cristo, porqué los autores se centran tanto en la destrucción de la guerra. Gordon B. Hinckley, décimo quinto presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, dio una respuesta perspicaz. Dijo:

“La guerra continúa. Se libra en todo el mundo por cuestiones de albedrío y compulsión. Se libra por un ejército de misioneros sobre los temas de verdad y error. Se libra en nuestras propias vidas, un día sí, un día no, en nuestros hogares, en nuestro trabajo, en nuestras asociaciones escolares; se libra sobre asuntos de amor y respeto, de lealtad y fidelidad, de obediencia e integridad. Todos estamos involucramos en ello – niño, joven, o adulto, cada uno de nosotros. Estamos ganando y el futuro nunca fue tan brillante” (“An Unending Conflict, a Victory Assured,” página 9).

Todos estamos a diario en guerra con el mal. El énfasis de la guerra del Libro de Mormón ayuda a las personas de todas las naciones, no sólo a aprender cómo sobreponerse a las destrucciones de la guerra temporal actual, sino que también a pelear la guerra espiritual que se lleva a cabo dentro de las almas de la mayoría de nosotros.

Los capítulos de guerras nos llevan al acontecimiento supremo del libro entero – la llegada del Señor Jesucristo resucitado a las personas del Libro de Mormón. Esta visita de Cristo y las enseñanzas que Él administró a estas personas, los llevó a casi doscientos años de paz y prosperidad. Él escogió a doce apóstoles entre ellos, así como había hecho en Palestina. Él dio un sermón parecido al “Sermón del Monte” dado en el Viejo Mundo. Él curó a sus enfermos y los bendijo. Desafortunadamente, después de casi dos siglos de paz y un ciclo crónico de prosperidad y esclavitud, los nefitas y lamanitas se dividieron de nuevo y regresaron a la guerra.

El libro de Éter, aunque cronológicamente el primer registro histórico (cerca de 2000 a. C), está colocado en el libro justo antes que termine. Fue compilado por Moroni y cuenta de la llegada de unas personas a las Américas, quienes salieron de la Torre de Babel en el Antiguo Testamento. Ellos también sufrieron la destrucción debido a que rechazaron a los profetas del Señor. La historia contenida en Éter es un segundo testigo de todo lo que ocurre en el resto del Libro de Mormón. Es un testigo de Cristo, un testigo de la necesidad de seguir a los profetas, un testigo de la naturaleza destructiva de las sociedades secretas y combinaciones secretas, y un testigo de la caída de una nación que rechazó a Dios.

El libro finaliza con el profeta historiador Moroni como el último sobreviviente de la nación nefita. Compartió sus últimas palabras y algunas de las enseñanzas de su padre, Mormón, luego finalizó el libro con una promesa para todos los que buscan la verdad:

“He aquí, quisiera exhortaros a que, cuando leáis estas cosas, si Dios juzga prudente que las leáis, recordéis cuán misericordioso ha sido el Señor con los hijos de los hombres, desde la creación de Adán hasta el tiempo en que recibáis estas cosas, y que lo meditéis en vuestros corazones.”

“Y cuando recibáis estas cosas, quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios el Eterno Padre, en el nombre de Cristo, si no son verdaderas estas cosas; y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo efe en Cristo, él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo” (Moroni 10:3-5).

Moroni, luego invita al lector a “venid a Cristo, y perfeccionaos en él, y absteneos de toda impiedad, y si os abstenéis de toda impiedad, y amáis a Dios con toda vuestra alma, mente y fuerza, entonces su gracia os es suficiente, para que por su gracia seáis perfectos en Cristo; y si por la gracia de Dios sois perfectos en Cristo, de ningún modo podréis negar el poder de Dios” (Moroni 10:32).

Desde la primera página a la última, el enfoque del libro es invitar a todos a venir a Cristo. El segundo tema principal es invitar a las tribus perdidas de la Casa de Israel a llegar al hogar de Dios de donde ellos fueron dispersados.

1 de septiembre de 2007

Los misioneros enseñan el Evangelio en casi 170 idiomas y el Libro de Mormón está escrito en 106 de esos idiomas.

8 Responses to “Una breve reseña del Libro de Mormón”

  1. Jackeline Milagros Jauregui Poma dice:

    me gustucho las historias de Jose Smith es totalmente ingreible lo que el pudo hacer quiesierorder tener su espiritu con migo y tambien inpirarte en el evagelio

  2. konrat jimenez dice:

    muy buenesenronologic comprensible del libro de mormon, asi como de lnstruccion del profetOSE SMITH.

  3. Walter Suarez dice:

    ami me gusto mucho leseñistorice dntender aun mas lmportanciel libro de mormon y el trae gozo , consuelo y no ayudn lo espiritual como lo fisico y sentimos el espiritu cuando leemos con senseridad y concentrado…

  4. Andrés Montero Flores dice:

    Grandes Misterios que deverian ser yesvelados con todlaridad, expuestos al conocimiento practico y paru uso en estos tiempos criticos.

    Andrés Montero

  5. antonia cienfuegos dice:

    En verdad que son tan grandes los misterios que esconde el libro de mormón, que solo leyéndolo se puede adquirir un verdadero testimonio de las cosas de dios. comprobado, es algo maravilloso porque puede cambiar lanere ver todo.

  6. antonia cienfuegos dice:

    levelacion de estos misterios corresponde osotros mismos y de nadie mas, el único requisito por haci decirlo es que se tengan las ganas de leer, como lograrlo??? únicamente acercarse os misioneros y pedirles un libro, eerlo nos daremos cuente cuanto sufrió Jesucristo por cadno de nosotros, YA LO LEI,Y ES ALGO TAN MARAVILLOSO.

  7. Eduardo Guerrero (Quito) dice:

    Fabulosos los resumenes y cronologias descritos anteriormente. Buen trabajo hermanos, felicitaciones.

  8. Edyn Barrios dice:

    Basicamente si seguimos estos pasos podemos saber lerdad y salir de lscuridad.

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