Seguramente algunas personas conocen minuciosamente el Libro de Mormón, pero hay otras que lo aman porque lo han estudiado y al incluir sus enseñanzas en sus vidas, éstas han cambiado. Lo que el presidente Hinckley ha declarado, en tres ocasiones diferentes, es verdadero:

Libro-de-Mormón“Aquellos que han leído el Libro de Mormón con sincera oración, sean ricos o pobres, con educación o sin ella, han crecido bajo su poder… Sin reservas les prometo que, si cada uno con sincera oración lee el Libro de Mormón, sin tener en cuenta cuántas veces hayan leído antes el Libro de Mormón, recibirán personalmente y en su hogar una porción mayor del Espíritu del Señor, se fortalecerá su resolución de obedecer los mandamientos de Dios y tendrán un testimonio más fuerte de la realidad viviente del Hijo de Dios,” (“Un testimonio vibrante y verdadero,” Liahona, Agosto 2005, página 6).

José Smith enseñó que el Libro de Mormón es “la clave de nuestra religión” (introducción del Libro de Mormón). Él también dijo, “Quiten el Libro de Mormón y las revelaciones, y ¿dónde está nuestra religión? No tendríamos nada” (History of the Church, 2:52). Quizás esta es una razón por la que los enemigos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días han trabajado incansablemente para desacreditar el Libro de Mormón. Al desmentir el libro, se prueba que el mormonismo es un fraude. No hay punto medio cuando se trata del Libro de Mormón. Como observó el élder Bruce R. McConkie, “O bien el Libro de Mormón es verdadero o es falso; o viene de Dios, o fue generado en el infierno…. No es y no puede ser simplemente otro tratado sobre religión; o vino del cielo o del infierno” (“What Think Ye of the Book of Mormon?”, página 73).

Recientemente por separado se hicieron tres presentaciones en video, dirigiéndose a la fe SUD como una cartelera para una iglesia cristiana popular, la cual que se cree que fueron hechas por Internet. La primera película era una producción anti-mormona en DVD, colocada por sus productores en las puertas de miles de hogares norteamericanos. La segunda era un DVD corto que les solicitaba a los Santos de los Últimos Días disgustados que abandonen el mormonismo y vayan a unirse con esa denominación en particular. La tercera era el especial de PBS (Public Broadcasting Public) titulado The Mormons. La cartelera leía, “No ore acerca del Libro de Mormón, así es como ellos lo atrapan.” Es asombroso que se haya hecho tal esfuerzo para degradar un sistema de creencias de una religión específica y la historia, en un país fundado en los principios de libertad religiosa.

Cada una de las tres producciones de video se enfocó en el punto de vista y las opiniones de disidentes y enemigos de los Santos de los Últimos Días. Si esta clase de ataque se hubiera hecho sobre la fe judía o sobre el Islam o sobre una raza específica de personas, ¿cómo hubiera sido la protesta? Al ver la transmisión de la PBS, uno piensa que si ellos estaban transmitiendo un programa del judaísmo, seguramente que no entrevistarían musulmanes para explicar su doctrina. Pero precisamente eso ocurrió en The Mormons. Enemigos y disidentes dieron sus exposiciones distorsionadas y sin fundamento sobre lo que los Santos de los Últimos Días creen y practican. Si la intención del programa era enfocarse en el Islam, ¿permitirían a los judíos contar la historia y explicar las doctrinas? La ironía de las producciones fue que no se enfocaron en más de lo que los otros proyectos anteriores anti-mormones ya se habían enfocado.

El mensaje de la cartelera, el cual podría haber sido una fabricación, era molesto porque alentaba a cada transeúnte que no orara sobre el Libro de Mormón. Aún la Biblia enseña claramente, “Y si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5). Otra ironía se origina con este versículo en la Biblia. Es el mismo versículo que José Smith leyó, el cual lo motivó a preguntarle a Dios sobre las varias religiones en su época. Por consiguiente, esa oración llevó a la aparición del Libro de Mormón.

Se mencionan estos asuntos porque las preguntas y acusaciones contra el Libro de Mormón de ahora, difieren poco de aquellas de los años de 1830, cuando el libro fue publicado. El tiempo, según parece, no cambia las acusaciones. Si un individuo desea aprender lo que los Santos de los Últimos Días creen, ¿no tiene sentido que le pregunte a los Santos de los Últimos Días practicantes quienes entienden y viven su fe? ¿No tiene sentido leer y orar sobre el Libro de Mormón, en lugar de preguntarle a alguien o a un grupo listo para destruir? Al recurrir a otras fuentes e individuos, es como el élder John A. Widtsoe dijo hace años:

“Es una paradoja que los hombres gustosamente dedicarán tiempo cada día, por muchos años, para aprender una ciencia o un arte, pero esperarán obtener un conocimiento del evangelio, el cual comprende todas las ciencias y artes, por medio de miradas superficiales a los libros o escuchando sermones ocasionales. El evangelio debería estudiarse más intensamente que cualquier asignatura de la universidad o la escuela. Aquellos que dan su opinión del evangelio sin haberlo estudiado profunda y cuidadosamente, no son amantes de la verdad, y sus opiniones no valen nada” (Evidences and Reconciliations, 1943, páginas 16-17). Por lo tanto, hay una gran necesidad de hacer una aclaración sobre las acusaciones dirigidas contra el Libro de Mormón.

Pedro, uno de los primeros Apóstoles de Jesús, entendió que en los últimos días habrían aquellos que atacarían y harían acusaciones contra la verdad establecida por el Señor mismo. Pablo enseñó:

“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado” (2 Pedro 2:1-2).

Entonces, no deberíamos sorprendernos que suceda lo mismo ahora, por aquellos que sienten que es su deber atacar o ridiculizar cualquier creencia religiosa. Si el Libro de Mormón no es verdadero, ¿por qué gastar tiempo y energía para pelear contra aquellos quienes creen que es verdadero? ¿Por qué gastar tiempo tratando de “interrumpir su gozo” (Alma 30:22)? ¿Por qué no permitir a aquellos que creen y tienen fe en el Libro de Mormón que lo hagan, sin incurrir en la cólera de tantos disidentes y enemigos? ¿A quién le importa? Si no hay verdad en ello, entonces es como enseñó Gamaliel, un doctor de la ley en la época del Nuevo Testamento, sobre la persecución de Pedro y Juan después de la muerte de Jesús. Hechos 5:34-42 cuenta del acontecimiento:

“Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, venerado de todo el pueblo, mandó que sacasen fuera por un momento a los apóstoles,”

“y luego dijo: Varones israelitas, mirad por vosotros lo que vais a hacer respecto a estos hombres. Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien. A éste se unió un número como de cuatrocientos hombres; pero él fue muerto, y todos los que le obedecían fueron dispersados y reducidos a nada.”

“Después de éste, se levantó Judas el galileo, en los días del censo, y llevo en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que le obedecían fueron dispersados.

“Y ahora os digo: Apartaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios.”

“Y convinieron con él; y llamando a los apóstoles, después de azotarlos, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y los pusieron en libertad. Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre.”

“Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.”

Si el Libro de Mormón no es verdadero, ¿a quién le importa? Llegará a ser nada. Hay que dejarlo en paz, como Gamaliel dijo de Pedro y Juan. Pero si es verdadero y es de Dios, no lo pueden destruir, “no seáis tal vez hallados luchando contra Dios.” Por lo tanto, mientras se discuten las diversas acusaciones deterioradas contra el Libro de Mormon, sería sabio consultar frecuentemente las enseñanzas de Gamaliel.

Mientras se trata de contestar muchas de las objeciones dirigidas contra el Libro de Mormón, se ruega entender, que no se tiene la obligación de contestar cada objeción. El presidente Ezra Taft Benson claramente enseñó la posición de la Iglesia en tales asuntos: “Nuestra tarea principal es declarar el Evangelio y hacerlo eficazmente. No estamos obligados a responder cada objeción. Con el tiempo a cada hombre se le hace retroceder hasta una pared de fe, y es allí que tendrá que defender su posición” (“A Witness and a Warning,” página 5).

Se dan respuestas para hacer una aclaración, no para satisfacer una obligación al mundo o por miedo que al no hacerlo, las personas continuarán oponiéndose o volverse desafectadas de la Iglesia.

El presidente Benson continuó: “El único problema que el objetor tiene que resolver por sí mismo, es si el Libro de Mormón es verdadero. Si el Libro de Mormón es verdadero, entonces Jesús es el Cristo, José Smith fue Su profeta, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es verdadera, y es guiada hoy en día por un profeta que recibe revelación” (A Witness and a Warning, página 4).

Para muchos, esta declaración puede parecer demasiado simplificada. Pero hay que reflexionar un momento. ¿No es esto precisamente lo que Gamaliel esta diciéndoles a los perseguidores de Pedro y Juan? Si el libro es verdadero, hay que hacer el esfuerzo para averiguarlo y vivir por sus preceptos. Si no es verdadero, entonces caerá en la oscuridad y no soportará la prueba del tiempo.

Los ataques y las críticas contra el Libro de Mormón no son nuevos. Aún antes que José Smith hubiera visto las planchas de oro de donde el Libro de Mormón sería traducido, él fue advertido sobre la intensa oposición que surgiría contra él y el Libro de Mormón. En la noche del 21 de septiembre de 1823, José escribió que el ángel Moroni le dijo que su nombre se “tomaría para bien y para mal, entre todas las naciones, tribus y lenguas, o que se iba a hablar bien y mal entre todo pueblo” (José Smith – Historia, 1:33).

El historiador SUD Dean Jessee escribió: “Aunque José Smith, a una edad temprana, fue advertido por un mensajero celestial que su nombre sería conocido para bien y para mal entre todas las naciones, él no estaba completamente preparado para la intensidad del desprecio que fue descargado sobre él. Fue una causa de ‘seria reflexión’ para él, que alguien tan desconocido como él era, cuyas circunstancias lo hacían ‘sin trascendencia en el mundo,’ podría atraer tan amarga oposición (“Among Historians, Ensign, septiembre de 1979, página 57, véase también Smith, History of the Church, 1:7, página 11).

José Smith escribió que una vez que él obtuvo las planchas para que pudiera empezar a traducirlas, la oposición se intensificó. Escribió:

“Porque no bien se supo que yo los tenía, comenzaron a hacerse los más tenaces esfuerzos por privarme de ellos. Se recurrió a cuanta estratagema se pudo inventar para realizar ese propósito. La persecución llegó a ser más severa y enconada que antes, y grandes números de personas andaban continuamente al acecho para quitármelos, de ser posible.”

“Sin embargo, la agitación continuaba, y el rumor con sus mil lenguas no cesaba de hacer circular calumnias acerca de la familia de mi padre y de mí. Si me pusiera a contar la milésima parte de ellas, llenaría varios tomos.” (José Smith – Historia, 1:60-61).

Los rumores y las falsedades que existieron entonces, están con nosotros ahora. Casi todas las acusaciones de hoy en día contra José Smith tienen sus orígenes en lo que fue escrito a medianos de los años 1800 y en los primeros años de los 1900. Debido que en los primeros días “el rumor con sus mil lenguas” era tan común contra la Iglesia, el Libro de Mormón, y contra el mismo José, José dijo, en muchas palabras, que él quería hacer una aclaración y dejárselas a las personas para que determinaran si él estaba diciendo la verdad. Escribió:

“Debido a las muchas noticias que personas mal dispuestas e insidiosas han hecho circular acerca del origen y progreso de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, con las cuales sus autores han intentado combatir su reputación como Iglesia y su progreso en el mundo, se me ha persuadido a escribir esta historia para sacar del error a la opinión pública y presentar a los que buscan la verdad los hechos tal como han sucedido, tanto en lo concerniente a mí, así como a la Iglesia, y lo hago hasta donde el conocimiento de estos hechos me lo permite.”

“En este relato presentaré con verdad y justicia los varios sucesos que con esta Iglesia se relacionan, tal como han sucedido, o como en la actualidad existen, siendo ocho, con éste [1838], los años que han transcurrido desde la organización de dicha Iglesia” (José Smith – Historia 1:1-2).

Se publicaron obras contra el Libro de Mormón y del personaje de José Smith, principalmente en relación por su conexión con el Libro de Mormón, las que empezaron a circular aún antes que el Libro de Mormón saliera de la imprenta E.B. Grandin Press. Dean Jessee da una lista detallada de publicaciones que han sido las fuentes principales de las acusaciones actuales contra el Libro de Mormón. Escribió:

“Pero dondequiera que él fuera, la reacción era la misma. En Pennsylvania fue obligado a guardar en secreto las circunstancias de la restauración del sacerdocio y su bautismo. Cuando el Libro de Mormón salió de la imprenta, ‘se produjo gran oposición y mucha persecución de parte de los que no creían en su autenticidad.’ Después de la organización de la Iglesia en 1830, ‘en los periódicos, que circulaban en todas partes, fueron publicados muchos reportes falsos, mentiras e historias insensatas.’ Así que el pensamiento público fue de resentimiento, ‘que la prensa estaba universalmente… en contra nuestra”" (History of the Church, 1:18, 43, 84, 158, 273).

“Entre las primeras descripciones de José, están aquellas publicadas por Abner Cole, bajo el nombre de Obadiah Dogberry, editor del Reflector, de Palmyra, New York. Utilizando la imprenta de E. B. Grandin, el multiempleado Cole obtuvo acceso, sin autorización, al manuscrito del Libro de Mormón en 1829, y realmente publicó extractos de éste en su periódico hasta que José Smith lo obligó a desistir.”

“Ofendido al ser descubierto y forzado a dejar su secreta empresa, Cole intentó difamar a José Smith y su trabajo. Describió al profeta en términos degradantes y explicó que el Libro de Mormón era un engaño, nacido por el uso familiar de “piedras espías” para buscar tesoros escondidos custodiados por espíritus malignos. Afirmó que José inventó la idea de encontrar un libro por la sugerencia de un mago vagabundo llamado Walters, quien había participado con los Smith en sus aventuras de búsqueda.”

“Cole basó su trabajo en el tema de engaño, indolencia, e irreligioso que era para caracterizar las descripciones de José Smith en los subsiguientes escritos no-mormones. Pero mientras los primeros periódicos calificaron a José Smith como un personaje inescrupuloso, fue el libro de Eber D. Howe, Mormonism Unvailed, publicado en 1834 que canonizó el tema para futuras discusiones no-mormonas. El trabajo de Howe fue la culminación de los esfuerzos de un comité anti-mormón de Kirtland, Ohio, encabezado por un amargado exmormón, Philastus Hurlbut, expulsado de la Iglesia por inmoralidad. Habiendo sido refrenado por una orden de la corte por cometer violencia personal contra José Smith, Hurlbut, para desahogar su ira emprendió la tarea de buscar información que ‘despojaría a José Smith de todas las afirmaciones de las características de un hombre honesto, y colocarlo muy lejos de la alta posición de la cual él pretendía ocupar. El resultado consistió en declaraciones juradas firmadas por ochenta y dos residentes de New York y Pennsylvania, que afirmaron tener conocimiento personal del despreciable carácter de Smith. Las declaraciones juradas describieron a José Smith como ‘haragán, inclemente, completamente desprovisto de carácter moral y adicto a hábitos viciosos,’ incluyendo la práctica engañosa de búsqueda de tesoros escondidos. El marco legal de los documentos les dio una fuerte credibilidad a su información en una época carente de sentido crítico.”

“Con la excepción del trabajo de I. Woodbridge Riley, The Founder of Mormonism: A Psychological Study of Joseph Smith, Jr., (1902), en el cual el autor trató de examinar el carácter de José Smith desde el punto de vista de la psicología, casi cada estudio no-mormón importante ha utilizado el marco legal de Hurlbut. Aparte del libro de Howe, se incluyen los trabajos de William Harris, Mormonism Portrayed (1841); John A. Clark, Gleanings by the Way (1842); John C. Bennett, The History of the Saints, o, An Expose of Joe Smith and Mormonism (1842); Henry Caswall, The Prophet of the Nineteenth Century (1843); William S. Parrott, The Veil Uplifted (1865); Pomeroy Tucker, Origin, Rise, and Progress of Mormonism (1867); J. H. Kennedy, Early Days of Mormonism (1888); Thomas Gregg, The Prophet of Palmyra (1890); Lu. B. Cake, Peepstone Joe and the Peck Manuscript (1899); Charles A. Shook, The True Origin of Mormon Polygamy (1914); William A. Linn, The Story of the Mormons (1923); Harry M. Beardsley, Joseph Smith and His Mormon Empire (1931); and Fawn M. Brodie, No Man Knows My History: The Life of Joseph Smith the Mormon Prophet (1945).

“Para estos escritores, la tésis de Hurlbut, usando las palabras de Thomas Gregg, proporcionó ‘la prueba irresistible’ que el carácter de José Smith ‘era tal que lo haría absurdo e imposible que él hubiera sido seleccionado por medio de poder divino para llevar una revelación dada por Dios para la humanidad y conducirla a una gran reforma’” (Jessee, “Among Historians,” páginas 57-59).

Por los pasajes anteriores, es evidente que la oposición al Libro de Mormón y a José Smith está ricamente basada sobre los escritos de enemigos y disidentes. Por otro lado, generalmente, cuando las fuentes son citadas de los escritos de la Iglesia SUD, casi siempre los sacan del contexto y son usados para apoyar ideas o doctrinas que no fueron propuestas por los autores originales.

A continuación se discutirán algunas de las acusaciones y respuestas a esas acusaciones por medio de la doctrina y enseñanzas de la Iglesia, como fueron planificadas para que se entendieran. No se está representando oficialmente a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días con estas respuestas, son el resultado de investigación y entendimiento, en ninguna manera han sido autorizadas o aprobadas por las autoridades de la Iglesia.

La Teoría Spalding

El uso de la piedra vidente en el sombrero

No hay evidencia arqueológica

¿Dónde están las planchas de oro hoy en día?

Nadie debe agregar a la Biblia

Cambios hechos al texto

No hay evidencia del ADN

El uso de la palabra “adiós”

La maldición y la marca de los lamanitas

Otro testamento de Jesucristo

Esta sección ha sido proporcionada por Jack R. Christianson, no es doctrina oficial de la Iglesia, sino una explicación de las investigaciones hechas por Jack R. Christianson.

4 Responses to “Acusaciones y preguntas frecuentes”

  1. mario dice:

    Cómo puede usted averiguar lo que Dios exige

    ¿Qué información importante contiene la Biblia? (1)
    ¿Quién es el autor de la Biblia? (2)
    ¿Por qué debe usted estudiar la Biblia? (3)

    1. La Biblia es un valioso regalo de Dios. Es como una carta que un padre amoroso dirige a sus hijos. Nos dice la verdad acerca de Dios: quién es y cuáles son sus normas. Explica cómo hacer frente a los problemas y cómo hallar verdadera felicidad. Solo la Biblia nos dice lo que tenemos que hacer para agradar a Dios. (Salmo 1:1-3; Isaías 48:17, 18.)

    2. La Biblia fue escrita por unos cuarenta hombres durante un período de mil seiscientos años a partir de 1513 a.E.C. La componen 66 libritos. Los escritores fueron inspirados por Dios, es decir, transcribieron los pensamientos de Él, no los propios. De modo que el Autor de la Biblia no es ningún ser humano en la Tierra, sino el Dios celestial. (2 Timoteo 3:16, 17; 2 Pedro 1:20, 21.)

    3. Dios se aseguró de que la Biblia se copiara con exactitud y se conservara. Se han impreso más ejemplares de la Biblia que de cualquier otro libro. No todos se alegrarán de que usted estudie la Biblia, pero no permita que eso le detenga. Su futuro eterno depende de que llegue a conocer a Dios y haga su voluntad a pesar de la oposición. (Mateo 5:10-12; Juan 17:3.)

    • Daniel dice:

      Mi estimado Mario.
      La Biblia no solo nos dice lo que debemos hacer para agradarle a Dios, sino también nos dice muchas otras cosas como doctrinas y mandamientos que nosotros debemos cumplir y estudiar, porque de eso depende nuestra salvación. El Libro de Mormón también nos enseña doctrinas y mandamientos que nosotros debemos obedecer para llegar a la exaltación, nuestro objetivo aquí en la tierra es aceptarlo a Cristo como nuestro Salvador y Redentor, en cumplir con todos sus mandamientos y ser como Él. Yo sé sin ninguna duda que el Libro de Mormón es verdadero, y al leerlo sentiremos muchas curiosidades sobre el Libro de Mormón porque había habitantes que estuvieron en las américas, que al mismo tiempo en que habían personas en Jerusalén, también habían personas en el continente americano que creían en el mismo Dios que creía Moisés, Abraham; y muchos otros profetas que se hablan en la Biblia. En el Libro de Mormón también nos dice sobre lo que sucederá después de que nosotros estemos “muertos”, y muchas otras cosas más nos dice el Libro de Mormón que a nosotros nos sirve y nos servirá.

  2. SHIRLEY dice:

    ASH 4. A QUE VINO JESICRISTO A ESTE MUNDO… EN SI CUAL FUE EL OBJETIVO PRINSIPAL??

  3. javier dice:

    Esta es mi respuesta a su pregunta:

    primero: la persona interesada en encontrar algo referente a la verdadera voluntad de dios para con nosotros, despues de haber llegado a la conclusion de que existe un creador y de tener un claro sentido comun (discernir lo malo de lo bueno), el mas basico de todos. Tiene que tener el verdadero deseo de acercarse al padre celestial por medio de su iglesia, poniendo de su parte; o mejor dicho tener el deseo sincero de hacerlo porque despues vendra el proceso del cambio que es muy gratificante, PORQUE COMO DECIR QUE GANAREMOS DE SEGURO LA GUERRA, SI NUESTRAS ARMAS ARRUINADAS ALGUNAS ESTAN, SUCIAS Y DESCUIDADAS, tenemos que poner empeño (tener el deseo sincero) en nuestra causa (conocer la voluntad de dios) y asi la lograremos (pertenecer a la unica iglesia verdadera, porque hay que decirlo solo una es la correcta y si por nuestra negligencia…etc., tomamos una mala desicion…). Y despues de haber sentido el deseo y hacer nuestra parte (por ej.:orar personalmente al padre en un lugar calmo para que nos muestre lo correcto, o tras haber tenido el deseo de cambiar alejarnos por momentos de malas compañias, y sitios, o seguir meditando en lo que pensamos el dia que sentimos la necesidad de algo faltante en nuestras vidas. esto es tener un deseo sincero por que no lo hacemos parecer como un simple bofetaso de nuestra conciencia por nuestro estado actual). Luego de eso tendremos que usar nuestro sentido comun y los sentimientos e impresiones que por haber puesto empeño nos dejo como respuesta el padre celestial, y haremos uso de esto al encontrarnos con la invitacion de pertenecer a una religion o al salir a buscarla,……Y algo que me parece importante es conocer bien la fe de una religion de la boca de sus miembros no de los articulos y boca de sus enemigos cuya enemistad es a causa de su ignorancia o conveniencia.
    PUEDE QUE LA RESPUESTAS A NUESTRAS PREGUNTAS o NECESIDADES NO SEAN CONTESTADAS DE INMEDIATO O PUEDE SER LO CONTRARIO, SIN EMBARGO LES QUIERO DAR TESTIMONIO DE EL CUIDADO Y AMOR QUE DIOS TIENE POR CADA UNA DE LAS PERSONAS QUE HABITAN ESTE MUNDO Y SI NUESTRA RESPUESTA NO ES INMEDIATA POR QUE DESFALLECER EN NUESTRAS BUSQUEDAS por la correcta instruccion del padre CUANDO DIOS SIEMPRE NOS HA ESTADO SOSTENIENDO A LO LARGO DE NUESTRAS VIDAS, AL FIN Y ALCABO ESTE TIEMPO ES UN TIEMPO DE PROBACION ESO QUIERE DECIR QUE NO TODO SERA CALMO, INSTANTANEO, ETC., PERO ESAS DESILUSIONES, TEMPESTADES Y DEMAS SON EL LADO CONTRARIO DE LA FICHA QUE NOSOTROS TENEMOS VOLTEAR PARA NUESTRA FELICIDAD EN ESTA VIDA Y LA VENIDERA Y ESTO REQUERIRA DE UN BUEN JUICIO NO SOLO BASADO EN CAPACIDADES MENTALES SINO MAYORMENTE ESPIRITUALES O MORALES. (FE)(FE)(FE)…

    SOY UN MIEMBRO DE LA IGLESIA DE LOS SANTOS DE LOS ULTIMOS DIAS, Y AUN ME HE QUEDA UN GRAN CAMINO DEL QUE HE DE APRENDER, CUALQUIER ERROR ESTE TEXTO PIDO ME CORRIJAN “MIS HERMANOS”

    AL BUEN ARBOL POR SU FRUTO CONOCEREIS.

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